GPPAN CDMX A 26 DE DICIEMBRE DE 2020

'La Tirana' del 0.3250%
El Big Data
Dip. Federico Döring Casar

COMPARTIR

Esta semana un diferendo presupuestal entre Claudia Sheinbaum y el Tribunal Electoral de la Ciudad de México exhibió la naturaleza tiránica y egocéntrica de la Jefa de Gobierno. El jueves 17 de diciembre, por unanimidad de votos, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), ordenó a la Secretaría de Administración y Finanzas local (SAF) pagar al Tribunal Electoral de la CDMX 7.76 millones de pesos, que ha omitido cubrirle respecto a los meses de julio, agosto, noviembre y diciembre, de conformidad con el presupuesto aprobado para el ejercicio fiscal 2020.

La Sala Superior determinó que el Gobierno de la CDMX deberá entregar al Tribunal local el pago dentro de los cinco días naturales siguientes a que le fuese notificada la resolución. Sabedor el TEPJF de los antecedentes de Claudia Sheinbaum como una gobernante que suele desafiar a las autoridades electorales, tal y como lo hizo en el caso de sus spots ilegales con el INE, es que le apercibió de cumplir u ordenado por la resolución en tiempo y forma, pues, de no observarla, le impondría alguna de las medidas sancionatorias que establece de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral.

El presupuesto aprobado para el 2020 del Tribunal local fue de 250.94 millones de pesos. A petición de la Jefatura de Gobierno, y para contribuir al combate de la contingencia sanitaria por el COVID-19, el Tribunal local aprobó el 26 de junio y 1 de septiembre, mediante acuerdos plenarios, reducir su presupuesto de egresos por un monto total de 12.30 millones de pesos, cumpliendo así con el 71.99% de la solicitud original de reducción por parte del gobierno local, que fue de 17.94 millones de pesos.

El 2 de diciembre, ante las retenciones ilegales y arbitrarias de la SAF, que pretende cobrar y retener "a lo chino" el requerimiento de Sheinbaum, el Tribunal local impugnó ante el TEPJF, señalando que en julio, agosto, noviembre y diciembre, el Gobierno de la CDMX redujo de forma injustificada los montos de las ministraciones que debía entregarle, conforme al calendario aprobado por la SAF, lo que generó una afectación a ese órgano autónomo; además, el 15 de diciembre se amplió dicha demanda debido a que este mes dejaron de entregársele 2.23 millones de pesos, que suman los 7.76 millones de pesos.

Dado que la legislación local establece que sólo el Congreso de la CDMX está facultado a realizar las modificaciones presupuestales a la baja cuando se trata de los órganos autónomos, la Sala Superior determinó que la reducción no fue justificada, fue hecha de forma unilateral y se debió acudir con el Congreso local para realizar los ajustes necesarios, al estimar que lo realizado resultaba insuficiente; con ello se acreditó la vulneración a la autonomía de funcionamiento del Tribunal, en relación a su independencia presupuestaria y en conculcación al principio de división de poderes.

Por ello, el viernes 18 de diciembre, y montada en cólera, Claudia Sheinbaum decidió vengarse del Tribunal local y mandó una iniciativa al Congreso pidiendo que éste le arrebate al Tribunal local los recursos que el TEPJF le ordenó entregarle. En efecto, al día siguiente de la sentencia, en vez de dar instrucciones para cumplir la propia sentencia, a las 15:50 horas, el Congreso recibió la iniciativa de Sheinbaum para que, con base en el artículo 23 bis de la Ley de Austeridad, sea el Congreso quien ejecute la venganza de Sheinbaum e imposibilite a ésta de cumplir la sentencia de la Sala Superior.

En el fondo, no es un tema de dinero para Sheinbaum, pues el gasto neto total de la CDMX en 2020 es de $238.97 mil millones de pesos, y éste es un pleito por 7.76 millones de pesos, que representan apenas el 0.3250% del gasto total de este año. Además, el subejercicio de Sheinbaum al 30 de septiembre, aún con una reducción en los ingresos, fue de 12.43 mil millones de pesos, por lo que resulta evidente que los 7 millones que el Tribunal local, por su naturaleza presupuestal no pudo donar, son intrascendentes para el manejo de la pandemia por el COVID-19 en la CDMX.

Y es que el gasto para hacer frente a la pandemia por el COVID-19, reportado al 30 de septiembre, fue de 5.12 mil millones de pesos, y se habían ejercido en el orden de 6 mil millones de pesos al momento de la aprobación del presupuesto de 2021; es decir, la mitad del subejercicio a septiembre. En el fondo lo que busca Sheinbaum a través de sus lacayos legislativos de Morena y aliados, es mandar el mensaje absolutista y tirano de que nadie le puede desafiar, ni los alcaldes que no pudieron ni quisieron defender su gasto en la Suprema Corte, por pusilánimes, ni los ciudadanos a quiénes les arrebató su presupuesto participativo de este año, ni ningún organismo constitucional autónomo, ni ningún poder en la ciudad.

La lucha jurisdiccional que inició el Tribunal local, representa una semilla de defensa jurídica ante los abusos de poder que, como cáncer, Sheinbaum pretende extinguir y extirpar del contexto de la Ciudad de México.

Su egolatría y su vanidad la han llevado a este exceso, así como al de la #LeySheinbaum (modificar el presupuesto de toda la Administración Pública a su antojo, sin pasar por el Congreso), excesos a los que ni AMLO ha llegado. A propósito de egolatría y vanidad, Sheinbaum, a pesar de la reducción de ingresos por la pandemia ha gastado este año más de 400 millones de pesos en promover su imagen personal; tan sólo con motivo de los spots ilegales de su 2° Informe, gastó 47.88 millones de pesos, pero ahora le quiere echar montón a los dos Tribunales electorales por apenas 7.76 millones de pesos.

Contáctanos

¡Queremos escucharte y trabajar en equipo!